ATRÉVETE CON LA AUTOCANDIDATURA

¿La empresa de tus sueños no tiene ninguna oferta de empleo vacante? No es problema, existe la opción de la autocandidatura, demostrando así una gran iniciativa propia, ya que espontáneamente envías tu currículum junto a una carta de presentación de autocandidatura a esa empresa sin tener abierto ningún proceso de selección.

Esta opción de búsqueda de empleo es válida únicamente para la empresa privada, ya que para acceder a las administraciones públicas hay que participar en procesos de selección por concurso público.

A diferencia de la carta de presentación habitual, enviada siempre que hay una oferta de empleo previa y en la que debemos destacar los aspectos de nuestro perfil que encajan con los solicitados por la empresa, haciendo referencia al anuncio, dónde lo hemos encontrado, cuándo y por qué estamos interesados en él; en la carta de autocandidatura se valora principalmente la espontaneidad, ya que al no ajustarnos a ninguna oferta en concreto debemos describir nuestro perfil de manera más global.

La autocandidatura es una buena opción para darnos a conocer si no tienes  ninguna experiencia laboral previa, ya que podemos suplir así el vacío de ese apartado en nuestro currículum, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

– Mostrar el interés que tenemos por el sector y por esa empresa en concreto, informándonos previamente sobre ella, su cultura, objetivos, valores, etc.

– Tener una estructura clara, con cada parte bien diferenciada, donde comiences presentándote y destacando tu formación, cursos, idiomas, etc.

– Describir los conocimientos que tienes en el sector y los motivos que te llevan a querer formar parte de su empresa resaltando las aptitudes, habilidades y competencias que puedan ser útiles.

– Especificar cuáles son tus objetivos profesionales y qué esperas de ellos.

– Finalizar invitándoles a concederte una primera entrevista y agradecer el tiempo que han empleado en leerte.

Si por el contrario sí cuentas con experiencia laboral, las pautas para redactar la carta de autocandidatura no distan mucho, ya que lo único que variaría sería el apartado donde explicamos nuestra experiencia en el sector, ya que antes debíamos incidir más en aspectos como la formación, y en este caso podemos insistir en nuestros anteriores empleos relacionados.

También puedes utilizar este método para solicitar las prácticas profesionales de tus estudios, siendo muy similar la redacción a la autocandidatura sin experiencia laboral, indicándoles qué estas estudiando, cuál sería el puesto en prácticas que te gustaría desempeñar y qué es lo que deseas aprender.

Puede ser, que tu empresa ideal se encuentre fuera de España, sea una multinacional o que simplemente soliciten un buen nivel de inglés para formar parte de ella, por lo que tu autocandidatura debería ir redactada en este idioma, demostrando así su dominio y diferenciándote del resto.

Ten en cuenta, que aunque cada autocandidatura debe ser personalizada para la empresa elegida, una vez tengas redactada la primera, siempre puedes ir modificándola y adaptándola al sector al que se dirija.

No olvidemos que acompañando a esta carta de autocandidatura debe ir siempre un buen currículum. Te dejo esta entrada, “Tu curriculum habla por ti”, publicada en el blog, donde Sonia nos cuenta qué debemos tener en cuenta para elaborarlo.

Ya tengo mi carta y mi currículum vitae redactados, y ¿ahora qué? La forma más habitual de enviarlos es a través de correo electrónico, pero puede resultar algo frío, por lo que debemos esmerarnos en llamar la atención del personal de RRHH. Por el tipo de sector en el que te encuentres, o por el volumen de la empresa, quizá sea mejor presentarte in situ, de esta manera estás dando un paso más al movilizarte demostrando las ganas e interés que tienes por formar parte de su equipo. Si optamos por el mail, nuestra carta es mejor que vaya en el cuerpo del correo que adjuntándola sin más.

Es recomendable llevar un registro de todas las empresas a las que enviamos nuestra autocandidatura. De esta manera, podemos evitar enviarla dos veces a la misma. Se trata de un listado básico con el nombre de la empresa, sector, datos de contacto, fecha en la que se realiza el envío y si se ha obtenido respuesta, principalmente.

Puede parecer algo difícil al tener que presentarnos a una empresa sin oferta de empleo previa, pero no imposible. Anímate e inténtalo, el “no” ya lo tienes. ¡Suerte!

«Sueña en grande y atrévete a fallar» (Norman Vaughan)

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