EL NETWORKING, ¡QUÉ PEREZA! ¿DE VERDAD LO NECESITO?

Me invitan a un networking, acepto, llega el día, me da pereza, voy, no voy, voy, no voy, ¿VOY? Venga ¡voy! .

“espero que sirva para algo, espero no aburrirme, espero que sea tiempo bien invertido, espero que haya gente interesante, espero conseguir algo…”

¿Cuánto damos de nosotros para recibir lo que nos gustaría de los demás? ¿Cuán interesantes somos para el resto? ¿Sabemos lo que queremos y qué necesitamos para conseguirlo?

Todos valoramos nuestro tiempo, es oro puro y queremos que dado este estrés de agenda y de vida que  llevamos aquello donde invertimos nuestro tiempo sea lo más productivo, interesante y rentable posible. ¿Qué sabemos de la rentabilidad a medio o largo plazo de los networkings  y cómo nos condiciona y consume la inmediatez de resultados?

En entornos comerciales se hacen cien llamadas de las que se obtiene retorno de un porcentaje pequeño, muy pequeño, ¿a cuántos networkings hay que ir y cuántos contactos hemos de hacer, conocer y mimar para que estemos en la cabeza y necesidades de los demás cuando sea el momento? Todos gestionamos contactos, todos tiramos de contactos, todos preguntamos a otros si conocen a alguien que haga esto, si te ha ido bien con esto otro, a quién podemos llamar para algo o en su defecto a quien no llamarían, esto es así. A diario recibimos consultas con demandas de diversa índole preguntándonos por contactos si es que nos los tienen ya.

  1. Primero, si vas a una actividad que entraña networking, vas a conocer gente y a saludar a aquellas personas que ya podamos conocer. Si conoces a alguien nuevo, ni será tu más mejor amigo de repente, ni quizás sea tu cliente directo ni tu proveedor soñado pero seguramente esa persona conoce a alguien, que conoce a alguien que busca alguien como tú.
  2. Selecciona allí donde vas, inviertes tu tiempo y prioriza. Por otro lado no escatimes y sacrifiques oportunidades a cambio de nada, si el coste oportunidad es ir y tener la posibilidad de que pase algo o si por el contrario consideras que vas a perder tiempo, pierdes otras oportunidades, tienes otras gestiones o negocios o algún asunto que implica tiempo de calidad personal, vale que dudes. Pero si la opción es la pereza, vete, nunca se sabe, también te digo que si hay que ir, se va con ACTITUD, la desidia nunca es buena compañera ni suele traer buenos resultados…no te engañes porque a veces “no eres tú, soy yo.”
  3. No subestimes nunca el poder del networking, las necesidades se cubren en la mayoría de los casos en un círculo extensivo y creciente a nuestro nivel de familiaridad con contactos, “pregunto a la familia, amigos, compañeros de trabajo, entidades cercanas, colectivos a los que pertenecemos… y de todos ellos alguien puede hablar de ti, sólo si te has dejado ver y has sabido dejar huella.
  4. Solo vas a recibir si también das, esto es un must (aquí alguien me dirá “yo no hago más que dar y no recibo nada, tengo mala suerte, no me salen bien las cosas”… vamos a ponernos en el lado equilibrado y positivo de la colaboración entre personas) Nadie hablará de tí por ciencia infusa ni por haber enviado un mail, cúrratelo, igual que a la inversa te gustaría que hiciesen, sé empático/a y ponte en el lugar de la otra persona y piensa qué valoras de otras personas para ser la mejor versión de ti mismo.
  5. Hay varios tipos de networking, muchas veces lo de menos es el cómo y el dónde, puede ser on line y off line, son diferentes y complementarios no destierres uno por el otro.
  6. El networking es como dios, está en todas partes, no sólo supone ir a eventos oficiales, cada día, en cada esquina, la calle es mi networking 😉
  7. “Es que soy timido/a”  Claro, a mí me encanta ir a un sitio donde no conozco a nadie y asediar el espacio personal de alguien para presentarme a lo “busco amigos” e invadirle con mi gadgetobrazo y espetarle una tarjeta.

Quítate esa idea de la cabeza, eres como eres y está bien, partiendo de la base inquebrantable que hablamos de personas educadas, prudentes, correctas y con buenas intenciones. Los buenos networkers tienen predisposición a recibir tu “Hola qué tal…” con una sonrisa y a sonreírte para presentarse y que les escuches a la inversa.

No hay excusas, incluye en tu estrategia el dejarte ver de vez en cuando en cualquiera de los modos y formas.

Mímate, mima tu tiempo y mima a los demás.

Nos vemos en los networkings donde creáis y queráis estar! 🙂

Gerencia AJE Asturias

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