El poder marketiniano de lo visual: Instagram y sus historias como escaparate virtual

Parece indiscutible afirmar que la época en la que vivimos, el siglo XXI, se caracteriza por ser una centuria en la que impera el poder de lo visual. Para lo bueno y para lo malo, todo nos entra por los ojos y es la disciplina del marketing la que se nutre fundamentalmente de esto.

Dentro de ese contexto actual, las redes sociales asumen un papel capital. Es una realidad que las redes han copado nuestras vidas, y la han invadido extendiéndose hasta límites insospechados. Estas herramientas de comunicación, utilizadas tanto de manera particular a modo de usuarios, como de forma pública, en representación de una empresa o una marca, suponen un arma de doble filo. Pero no hay que olvidar, que haciendo un uso inteligente de las mismas, las redes sociales nos pueden servir de aliadas como un excelente instrumento de marketing digital.

Con el máximo desarrollo de las redes sociales, la presencia de las empresas en el mundo digital parece tarea obligatoria. Los estándares competitivos del siglo XXI, nos vienen a decir que si no estás en Internet no existes, no eres nadie. De esta manera, las empresas, tienen un amplio abanico de aplicaciones a escoger: Facebook, Twitter, Instagram, Youtube y Linkedin, en función de cuál o cuáles de ellas se adecúan más a la relación que quieren establecer con su clientela. De entre todas ellas, podemos afirmar sin vacilar que Instagram se posiciona como la más emergente y visual, alzándose por tanto como la aplicación por excelencia del siglo XXI.

Instagram es una aplicación gratuita creada en el 2010, destinada a compartir fotos y vídeos, a los que se les pueden aplicar una serie de filtros y a su vez, redifundirlas por otras redes sociales como Facebook. Una de las claves de esta aplicación es que permite dar a las imágenes una apariencia casi profesional, con una inmediatez y una facilidad absoluta.

Si analizamos el funcionamiento de la aplicación, podemos hablar de Instagram como la herramienta perfecta para el marketing online, puesto que mediante contenido de interés, de calidad y actualizado diariamente, puedes conseguir una importante cartera de clientes.

Un escaparate virtual de enormes dimensiones

Instagram permite al público tener contacto directo e interactuar con sus marcas preferidas, siempre por medio del poder visual. Esto supone una labor de captación de clientes inmediata, fácil y sencilla. Un aspecto muy importante a tener en cuenta, es que como marca o empresa, los usuarios te van a exigir material de calidad, una mínima estética y sobre todo, estar al día, y publicar con bastante asiduidad.

En este punto, entra un factor clave para conseguir mantener contenido diario de forma continua: los stories. El principal valor de los stories es permitir a los usuarios la posibilidad de crear vídeos cortos, que desaparecen a las 24 horas de su publicación. A estos vídeos se les puede añadir toda una serie de complementos: gifs, música, stickers, tipografías, emojis, etc., que acentúan mucho más el valor visual del contenido.

De esta forma, con la incorporación de los Stories, la marca puede elegir entre dos formas diferentes de compartir su contenido a la comunidad: subiéndola a su feed de manera permanente o eligiendo la opción de compartirla temporalmente mediante el Instagram Stories. Con la irrupción de los stories, la revolución en el mundo de la difusión en las redes sociales ha sido notable. Otro valor muy positivo que hay que destacar de los stories, es que resultan un excelente medidor activo de audiencias, puesto que, al momento nos permite ver el alcance de nuestra publicación, con los nombres y el número de los usuarios que ven la historia.

A esto hay que sumarle, el valor estético que tienen, pero siempre desde un tono desenfadado e informal. Los stories permiten volcar contenido sencillo, rápido, dinámico y natural, con menos producción, sirviendo como contrapunto a la clásica visión de Instagram como lugar en el que reinan las imágenes perfectas y  el “postureo”.

En este punto final, parece oportuno mencionar un estudio de la Cámara de Comercio de Gijón realizado en el 2017, que afirmaba que sólo un 6,5 % de las empresas asturianas tiene presencia en Instagram. Las empresas asturianas deberían de tomar nota de los beneficios de esta aplicación que ya cuenta con 1000 millones de usuarios por todo el mundo y que con su sencillo funcionamiento y su naturaleza visual, parece haberse convertido en la aplicación paradigma de este siglo XXI.

Deja un comentario:

Tu dirección de email no será publicada

Site Footer