Eventos y la gamificación, juguemos en serio

Fans absolutos de la gamificación, ¿de qué? del uso de las mecánicas de juego en entornos ajenos al juego. Así lo describió Sebastian Deterding y sí, es un termino anglosajón asentado ya en nuestro vocabulario. Jugar es lo más antiguo del mundo, algo que nunca ha pasado de moda pero que a veces parece reservado sólo para nuestras etapas infantiles y para los más pequeños. Ni duda cabe de que el juego atrae a nuestra cabeza una percepción positiva para afrontar las cosas, de diversión y si nos paramos a pensar, gran parte de nuestros recuerdos son de momentos lúdicos, de juego, de entretenimiento porque estas acciones dejan huella.

El juego es algo serio, no me gusta que se asocie la gamificación a eventos «no serios». Que pueda ser divertido no debe significar que no sea serio. La gamificación tiene una base estratégica, supone un aporte de soluciones y el cumplimiento de unos objetivos o metas. La gamificación busca aportar emociones y la sensación positiva que tenemos al jugar pero alcanzando objetivos reales.

Tras las experiencias de aplicación de gamificación, en nuestro caso, su mayoría van orientadas a  aprender y conectar, es decir que el mayor uso que le damos es en entornos de formación y de networking y puede tener o no componente tecnológico y/o digital.

Lo que pretendemos es transformar del ver al hacer, del visitante al participante, del usuario al fidelizado. Ahora tenemos muchas preguntas, qué, cómo, para qué…

¿Para qué? Las experiencias de gamificación aportan todos estos valores añadidos a las acciones y las metas a cumplir:

  • Diferenciación, creatividad y experiencia inmersiva.
  • Involucración, proactividad y mayor interacción de los participantes.
  • Colaboración, desarrollo de habilidades y mejora de la  comunicación en un entorno divertido y distendido.
  • Ánimo de mejora, motivación, superación, reconocimiento.

Concretamente en eventos mejora indudablemente  la experiencia como asistente. En definitiva la gamificación modifica el comportamiento de los asistentes llevándolo a la obtención de una mayor participación, mayor entretenimiento y sobretodo un mayor retorno.

 

¿Cómo?

El diseño del juego debe ir orientado a la consecución de objetivos del evento y de sus participantes, de nada vale pensar sólo en una de las partes implicadas. Trazaremos una estrategia teniendo en cuenta a quiénes nos dirigimos, qué objetivos queremos lograr (cuanto más específicos, medibles y realizables, mejor), qué historia y qué acciones vamos a diseñar para ello.

En todo juego que se precie hay unas normas, unas reglas del juego. Éstas deben ser claras y concisas para el correcto desarrollo de la dinámica y sus participantes: se denominan mecánicas del juego.

Es importante discernir entre juego y competición. En ocasiones parece que sobreentendemos el juego como una disputa cuando no es ésta la finalidad.

También hay diferentes tipos de jugadores, no todos somos iguales ni reaccionamos de la misma manera ante situaciones o la forma de resolver y desarrollar este tipo de acciones.

Lo siguiente a tener en cuenta serán las dinámicas del juego, cómo van a progresar los participantes, si existen niveles, puntos, premios, un ranking…y sus componentes, si hubiese recompensas, reconocimiento de logros, status, competición… Existen plataformas interesantes para la realización y medición de los procesos que nos pueden ayudar si no queremos empezar de cero.

¿Gamifi-Qué? Algunos ejemplos

Hemos experimentado desde con cosas tan tradicionales como el piedra, papel, tijera, hasta conseguir la resolución de un enigma para salir de una sala, o desarrollar nuestra mejor persuasión para conseguir que otros hagan cosas que no saben que tienen que hacer pero que son el objetivo de nuestro reto.

Hemos jugado a las cartas buscando al que tenga la carta por encima y por debajo de tí en la baraja o conseguir un repoker! Incluso hemos tenido que buscar a nuestra víctima en un afterwork o construir un coche con cartones. Hasta hicimos cachopos comprando en el mercado los ingredientes, afrontando handicaps y ganando segundos de elaboración en base a nuestro conocimiento gracias al «cachopo experience» de Ebribadi.

Rellenar un album de cromos con los contactos del resto fue el reto que nuestros amigos de Caja Rural de Asurias nos propusieron en su evento de cierre del programa agendados en el que tenemos la suerte de colaborar.

 

¿Habrá algo más serio que una asamblea? Al realizar este año las asambleas paralelas de varias entidades, en este caso junto con  El Club de Calidad y el Cluster TIC de Asturias, teníamos un claro propósito de networking entre los asistentes que no se conocían o que habitualmente no coinciden; cada uno identificado con el color de su colectivo, tuvieron que conseguir que compañeros y compañeras de otras entidades les diesen pegatinas de su entidad para poder pedir en la barra del cocktail teniendo así que completar la acreditación con todas ellas..y si no los camareros hicieron muy bien su papel exigiendo tenerlo completo para proveerlos de su servicio.

No puedo en este post dejar de hablar de Zapiens la startup miembro de nuestro colectivo que también ha colaborado aportando mucho valor en nuestros saraos y su dinámica de networking y conocimiento colectivo a lo largo de su trayectoria y evolución y que se postula como un sistema referente de la gestión del conocimiento y las personas en las organizaciones de una forma divertida.

Juguemos más en serio

En definitiva y para concluir, juguemos más en serio, hagamos más entretenida la experiencia de los asistentes, acortemos tiempos estáticos y donde no sólo nos limitemos a sentarnos en una silla como oyentes,  hagámonos partícipes, involucremos, generemos experiencias, asaltemos las emociones, recojamos feed back, hagamos que todo esto merezca la pena y midamos que sea así. No está todo inventado, no queremos trabajar para hacer eventos que pasen desapercibidos y que no aporten, queremos más de vosotros y lo vamos a intentar.

 

 

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