¿EXISTE EL EFECTO MARIPOSA EN LOS NEGOCIOS?

 

¿Existe el efecto mariposa en los negocios?

¿Qué habría pasado si una decisión o una circunstancia pasada o presente, no te
hubiese sucedido o bien, hubiera transcurrido de otra manera?

¿Cómo sería el mundo, nuestra vida o nuestro trabajo si hubiésemos tomado otras decisiones distintas a las que finalmente escogimos en su momento?

¿Recuerdas cuál fue la primera y gran decisión que permitió llegar a tu empresa en lo que es hoy en día?

Estas son algunas preguntas sin respuesta que los emprendedores muchas veces se plantean con asiduidad.

El matemático estadounidense Edward Norton Lorenz, uno de los principales ideólogos de la teoría del Caos, descubrió que una mínima alteración en los valores de las variables iniciales de una situación, daban lugar a soluciones ampliamente diferentes entre sí. La dependencia de las condiciones iniciales para predecir el resultado se conoce popularmente como el “Efecto Mariposa”.

El «Efecto Mariposa» hace referencia a la enorme influencia que tienen determinados actos que pueden parecer insignificantes en las grandes decisiones que tomamos.

«Metafóricamente, lo describió de la siguiente forma: el aleteo de una mariposa en Hong Kong puede desatar una tormenta en Nueva York”.

¿Cómo puede afectar el efecto mariposa al campo empresarial y en especial a nuestra empresa?

La construcción de posibles escenarios futuros es una técnica muy utilizada actualmente en marketing. Se utiliza para analizar el posible impacto de una serie de decisiones que podríamos tomar en nuestra empresa y valorar los riesgos de cada una para escoger la mejor.

Para esto, se establecen lo que se llaman “Variables Críticas de Éxito”.

¿Qué son las Variables Críticas del Éxito?

Las variables críticas del éxito son ni más ni menos que imaginar múltiples escenarios posibles y preguntarnos: ¿qué pasaría si…?

Después, vamos cambiando el valor de estas variables y se va viendo qué sucede.

Esta decisión inicial, repercute exponencialmente sobre la evolución futura de todas las variables y puede hacer toda la diferencia entre un magnífico éxito y un rotundo fracaso.

Ahora bien, ¿cómo identificar la variable crítica del éxito?

Esta variable no siempre está clara y muchas veces suele confundirse con otras parecidas.

Por lo general, las variables criticas del éxito están escondidas dentro de la idea original del proyecto. Muchas veces no hace falta buscarlas más allá de la empresa. En algunas ocasiones se evidencian de manera clara y en otros casos es más difícil encontrarlas.

¿Qué tenemos que hacer entonces para encontrar las variables críticas del éxito?

Simplemente desgranar todos los procesos internos de la empresa en todos sus pequeños componentes. Todos son todos. No hay componentes más o menos importantes. De hecho, el “Efecto Mariposa” se basa en eso, en controlar todos los elementos de la empresa, incluso los más insignificantes, para evitar efectos inesperados. Si queremos identificar la variables críticas del éxito debemos darle importancia a cosas que antes no se las dábamos.

Para traducir todo este plano teórico en algo más práctico podemos realizar como introducción unas simples preguntas para empezar a “desgranar esos procesos internos” de los que detallamos más arriba:

  • ¿Por qué nos eligen? ¿Tenemos claro donde radica nuestro éxito como producto/servicio y como organización?
  • ¿Estamos haciendo algo que no funciona bien? ¿Lo podemos cambiar?
  • ¿Estamos cuidando cada detalle sabiendo que un mínimo cambio puede generar un efecto mariposa?
  • ¿Cuáles son los indicadores o valores críticos de éxito que si variaran afectarían a nuestro negocio de manera determinante y positiva y/o negativa?
  • ¿Podemos mantener a largo plazo nuestra ventaja competitiva?

“No sólo es importante preocuparse por los productos que fabrica la empresa, también hay que ocuparse de la empresa que fabrica los productos”.

Hasta aquí está todo claro. Podríamos decir que hemos desgranado una estrategia de marketing. Pero las variables críticas del éxito y el efecto mariposa va mas allá, funcionan con detalles.

Preocuparse por lo importante es obvio. Ocuparse de los detalles es distinto. Ocuparse de los detalles es el rasgo que diferencia a los que lo consiguen el éxito de los que no. Si quieres que tu negocio esté a la altura   y que llegue donde se merece, tienes que poner tu atención en los mínimos detalles.

No debemos dejar nada al azar. No dejemos nada sin revisar. Todo debe estar controlado. Todos los elementos deben tener su estrategia y tener una armonización. No es necesario asignar un protocolo cerrado a la realización de cada elemento, pero sí es necesario saber cómo hay que manejarlos.

«En las empresas son muchas las mariposas que aletean de manera descoordinada sin que  nos preocupemos por el impacto que tienen estas fuerzas»

Una contestación poco amable al teléfono, una cara sin sonrisa a un cliente, una conversación sin mirada o cualquier otro pequeño detalle puede tener  un gran impacto negativo sobre nuestro negocio. Dedícale el tiempo necesario a que todo el mundo sepa qué y cómo hacer con cada cosa, en cada momento.

En las empresas son muchas las mariposas que aletean de manera descoordinada sin que nos preocupemos por el impacto que tienen estas fuerzas, aparentemente poco trascendentes, pero capaces de generar un impacto critico  en la organización a  medio y largo plazo. Todos los aleteos tienen que fluir hacia el mismo objetivo.

“Preocuparse por lo importante es lo obvio, ocuparse de los detalles es distinto”

El efecto mariposa se puede ver en las situaciones mas cotidianas en las empresas como las siguientes:

  • ¿Qué impacto puede generar una mala actitud de un colaborador?
  • ¿Hay una relación buena y fluida entre todos los empleados?
  • ¿Provoca la buena reputación de un líder un impacto positivo en la cultura corporativa de nuestra empresa?
  • ¿Una palmada en la espalda del jefe a sus colaboradores puede promover la motivación del equipo?
  • ¿La comunicación oportuna puede cambiar favorablemente los resultados de su negocio?
  • ¿La organización de la reputación día a día produce resultados positivos? ¿Todos los engranajes del puzzle empresarial están encajados correctamente?

La respuesta depende de la sensibilidad que tiene cada persona para descubrir cómo el efecto mariposa opera en su dinámica diaria.

«El efecto mariposa está siempre presente, el desafío es aprovechar sus fuerzas y valorar lo que otros no ven para disparar nuestro crecimiento»

En el entorno corporativo de hoy, las empresas que saben sacar provecho de estas pequeñas situaciones desarrollan grandes ventajas competitivas. Dos organizaciones pueden operar en un mismo sector y producir los mismos  productos estandarizados, con igualdad de recursos financieros, técnicos y humanos pero una es más rentable y exitosa que la otraUna de las empresas presta atención al efecto mariposa y actúa en consecuencia, y la otra no.

Para concluir…

La ventaja no está en los recursos en sí mismos, sino en la forma cómo la empresa administra esos recursos, el conocimiento, el estilo de gerencia, la visión, los valores, el desarrollo de los factores intangibles como ventajas competitivas.

En definitiva, en su cultura corporativa e imagen de marca.

El efecto mariposa está siempre presente, el desafío es aprovechar sus fuerzas y valorar lo que otros no ven para acrecentar nuestro crecimiento.

Esta teoría nos anima a tomar en mayor consideración todo lo que hacemos.

Relevante o no, nuestras más pequeñas acciones empresariales y personales pueden tener un resultado de proporciones increíbles.

Por último, nunca olvidemos que si no tenemos claro donde radica nuestro éxito, otros pueden robarnos la esencia, mejorarlo y dejarnos fuera de juego.

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