La digitalización y el desarrollo tecnológico como factor clave de competitividad y su impacto sobre la seguridad y salud laboral en las empresas

El día a día empresarial nos muestra la importancia del conocimiento a fondo del sistema de prevención y seguridad laboral en la empresa. Por eso, desde AJE Asturias organizamos la Campaña de concienciación y sensibilización en Prevención de RIESGOS Laborales “Hablemos de prevención: la seguridad y la salud laboral como punto de encuentro de jóvenes empresarios en las empresas de Aje Principado de Asturias.”

Dentro de esta campaña, queremos acercaros un poco más al mundo de la prevención a través de una serie de artículos y entrevistas, y en este caso queremos tratar la importancia de la digitalización y el desarrollo tecnológico como factor clave de competitividad y su impacto sobre la seguridad y salud laboral en las empresas. Y lo hacemos a través del siguiente artículo, de la mano de Hugo Álvarez, Técnico de Prevención de Riesgos Laborales del Grupo Geseme:

La prevención de riesgos laborales es de aplicación a todos los sectores productivos, y uno de los factores claves es la innovación tecnológica, siendo un enfoque más actual de la industrialización. A medida que han evolucionado los sectores productivos se ha ido introduciendo la tecnología: en pleno siglo XXI nos encontramos la digitalización en la agricultura (sector primario), en las industrias (sector secundario) y hasta en la hostelería (sector servicios).


Pero ¿Qué vinculación tiene la Prevención de Riesgos Laborales y la digitalización?


En el artículo 15 de la Ley de prevención de riesgos laborales (LPRL): “Principios de la acción preventiva” se reitera la responsabilidad que tiene el empresario en la integración de la prevención (algo que a lo largo de dicha norma se va detallando), pero el apartado 15.1.e “Tener en cuenta la evolución de la técnica” es el que tiene relevancia ante la digitalización.


La última encuesta sobre la digitalización de las empresas “X Encuesta Mundial sobre el Coeficiente Digital de las Empresas” elaborada por PwC (PricewaterhouseCoopers) en 2017 hace ver la distorsión sobre la terminología de la digitalización:


• El 32% de las empresas participantes considera que la digitalización se refiere a “toda la tecnología y actividades relacionadas con la innovación”
• Mientras que el 6% considera que el término digitalizar “va más allá de la tecnología para reflejar una mentalidad que adopta la innovación constante, toma de decisiones, y la integración de tecnología en todas las fases del negocio”.

Es aquí donde la digitalización es clave para competitividad del mercado y la seguridad y salud en la empresa.

• En el estudio se revela que las tecnologías obsoletas son una barrera emergente para el 42% de las empresas encuestadas, mientras que para el 19% es una barrera existente, y lo más llamativo es que para el 38% no es una barrera en la digitalización de las empresas.

El sesgo de la encuesta viene determinado por el número de empresas de cada sector, donde el sector servicios está más digitalizado, y es a su vez el que ofrece la posibilidad al resto de sectores de potenciar la competitividad respecto a los rivales mediante la digitalización, lo que ha sido llamado “revolución industrial 4.0”.

Llevar a la práctica la digitalización requiere entender de forma distinta el nuevo entorno de trabajo, se trata de la reinterpretación del mundo físico buscando la optimización de recursos con el menor esfuerzo humano, creando un mundo digital que analiza estas situaciones y por último aplicar los resultados nuevamente en el entorno físico. Una forma pragmática de ver esta esta transcripción de mundos es cuando se pasa de la manipulación manual de una carga realizada por un humano, a ser desarrollada por una máquina, donde los movimientos optimizan el tiempo y espacio de trabajo, pero aparecen riesgos derivados de estos cambios, y se debe tener en cuenta que, “a nuevos riesgos, nuevas soluciones”.

Sin embargo, la digitalización ofrece también la posibilidad de pronosticar futuros problemas, este es el caso de la Big Data, capaz de optimizar recursos y predecir estadísticamente las situaciones de riesgo, tal y como refleja la DGT (Dirección General de Tráfico) en sus estadísticas respecto a los accidentes de trabajo, donde el 64% de los accidentes in itinere son en la ida al trabajo, el día más peligroso es el martes y entre las 8 y las 9 horas de la mañana. Por lo que, con estos datos las empresas pueden establecer medidas preventivas organizativas (flexibilidad horaria, fomentar el teletrabajo, etc.) y medidas en beneficios sociales (fomentar el transporte público, transporte compartido, etc.).

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